Mudanza
Cómo organizar una mudanza sin que se te escape nada
Una mudanza no es difícil: es larga. El problema no es ninguna tarea en particular, es que son cuarenta cosas chicas repartidas en un mes, y casi todas dependen de otra.
Lo que sigue es el orden que funciona.
Un mes antes
Cerrá la fecha y el cómo. Flete con fleteros, flete con amigos, o empresa de mudanza. Los precios cambian muchísimo y la disponibilidad también, sobre todo a fin de mes.
Pedí tres presupuestos. Y preguntá explícitamente si incluye embalaje, si suben por escalera, y si cobran por piso.
Avisá dónde tenés que avisar. Esto es lo que más se olvida:
- Servicios: luz, gas, agua, internet. El internet es el que más tarda en instalarse en la casa nueva: pedilo ya.
- Expensas y administración, en los dos edificios.
- Banco, obra social, prepaga, trabajo.
- Padrón electoral y licencia de conducir, si cambiás de domicilio fiscal.
- Suscripciones que llegan por correo.
Reservá el ascensor o el espacio de carga, si hace falta. En muchos edificios hay que pedirlo con semanas.
Dos semanas antes
Empezá a embalar lo que no usás. Libros, ropa de otra estación, adornos, cosas del placard.
Regla de oro del embalaje: cajas chicas para cosas pesadas, cajas grandes para cosas livianas. Al revés es como se rompen las cajas y las espaldas.
Rotulá por ambiente, no por contenido. "Cocina" sirve más que "vasos y platos", porque lo que necesitás el primer día es saber dónde poner la caja, no qué tiene adentro.
Separá la caja del primer día. Papel higiénico, jabón, toallas, sábanas, cargadores, algo para comer, herramientas básicas, remedios. Esa caja va con vos, no en el flete.
La semana
Vaciá la heladera los últimos tres días. Comprá para lo justo.
Sacá fotos de las conexiones antes de desarmar: televisión, computadora, lo que tenga cables. El día que lo armás de vuelta, esas fotos valen oro.
Confirmá con todos el día anterior. Flete, amigos, ascensor, encargado.
El día
Repartí roles antes de que llegue nadie. Uno se queda arriba cargando, otro abajo recibiendo, uno maneja. Si no, se amontonan seis personas en el mismo lugar.
Pagá el flete al final, y revisá que no quede nada en placares, el balcón y el lavadero. Es donde siempre queda algo.
Cómo repartirlo si te ayudan
Si hay gente ayudando, el problema deja de ser tuyo y pasa a ser de coordinación: quién lleva qué, quién viene a qué hora, quién pone plata para el flete.
Ahí sirve tener la lista en el mismo lugar donde están hablando. En Puentes armás el grupo, le pedís al asistente la lista de tareas y cada uno se anota en lo suyo desde el celular. Lo que queda sin tildar es lo que falta.
Y los avisos que no te podés olvidar (pedir el internet, reservar el ascensor, confirmar el flete) se los pedís una vez y te los recuerda a vos y a todo el grupo el día que corresponde.
Es el tipo de cosa donde una lista compartida rinde: mucha tarea chica, varias personas, un mes de plazo y cero margen para olvidarse del ascensor.