Fútbol
Cuántos jugadores para fútbol 5 y cómo armar el partido de todas las semanas
Un fútbol 5 son diez jugadores. Anotar diez es la forma más segura de que el jueves seas nueve.
Lo que sigue son los números y las reglas que hacen que un partido semanal dure años en vez de meses.
Cuántos anotar
Anotá doce para jugar diez. Siempre se caen uno o dos, y casi nunca avisan con tiempo.
- Fútbol 5: 10 en cancha. Anotá 12.
- Fútbol 7: 14 en cancha. Anotá 16.
- Fútbol 11: 22 en cancha. Anotá 26, y resignate a que igual falte uno.
Si tu grupo es muy cumplidor, bajá a once. Si es de los que se bajan el mismo día, anotá trece y armá lista de espera.
La lista de espera
Es lo que más cambia las cosas y casi nadie usa.
En vez de rogar por privado cuando alguien se cae, tenés dos o tres anotados que quieren entrar. Se cae uno, entra el primero de la lista, y no hubo que escribirle a nadie.
Además cambia la dinámica: el que está en lista de espera quiere jugar, así que responde rápido. El que está anotado desde el lunes y no tiene ganas, no.
La plata
Es lo segundo que rompe grupos, después de la falta de jugadores.
Se divide entre los que jugaron, no entre los que se anotaron. Salvo que alguien se caiga el mismo día, y ahí conviene la regla más común: si te caés después de tal hora, pagás igual. Ponela antes de que pase, no cuando pase.
Cancha de 60.000 entre 10 son 6.000 por cabeza. Pedí el número antes del partido, no después: cobrar es mucho más fácil cuando todavía están todos juntos y transpirados.
El horario
Dos cosas que la gente subestima:
Reservá el mismo día y la misma hora siempre. Un partido a horario fijo sobrevive; uno que se decide cada semana, no. La decisión semanal es la que agota al que organiza.
Confirmá el día anterior, no una hora antes. Una hora antes ya no hay margen para reemplazar a nadie.
Los equipos
Que los arme alguien que no juegue ese partido, o que se sorteen. Armarlos entre todos discutiendo es media hora perdida y alguien siempre queda ofendido.
Si el grupo es muy disparejo, la alternativa que funciona es mezclar cada semana y no llevar la cuenta de quién ganó. Los grupos que llevan tabla duran menos.
Cómo queda con Puentes
Lo que pesa acá no es el cálculo, es que el que organiza deja de perseguir gente.
En Puentes creás el grupo del partido y el asistente arma la lista. Pregunta "¿Voy?" con botones y cada uno contesta de un toque, sin escribir. Cuando se completa, avisa. Cuando falta gente, avisa. Y si alguien se baja, entra el primero de la lista de espera.
El partido fijo de la semana lo arma solo: se lo pedís una vez y todos los lunes aparece la lista nueva.
El recordatorio con cancha, hora y cuánto pone cada uno le llega a todo el grupo el mismo día, no al que organiza.
El trabajo que desaparece no es el de contar. Es el de escribirle a seis personas por privado un miércoles a la noche.